El Rey es siempre Rey
  • 23 de abril de 2022
Palito Ortega

Palito Ortega brilló en un Luna Park con localidades agotadas. Ricardo Montaner, Axel. Juanse, su nieto Dante y Evangelina fueron los invitados especiales.


Si hay alguien que celebra la vida es Palito Ortega que a los 81 años se da el lujo de volver al Luna Park y agotar localidades en este tour Despedida que está lleno de sorpresas de comienzo a fin.
El espectáculo arranca con su público que lo sigue desde los albores del Club del Clan.
Señoras paquetas de peluquería y caballeros que peinan entre 7 y 8 décadas están ahí con sus celulares como si fuesen adolescentes filmando y sacando fotos.
Se apagan las luces y desde la pantalla se ven imágenes de todas las épocas del Rey, mientras Cacho Castaña canta El último Rey.
Ataviado de punta en blanco Ortega irrumpe y el griterío del Luna es mejor que antes.
Allí está él, con su gente, cantando Viva la Vida, Corazón Contento, Despeinada, Yo tengo fe, Media Novia, La Felicidad, entre tantos éxitos.
Dentro del show hay momentos para presentar a Evangelina Salazar y cantarle Mi primera novia, mientras el público festeja y corona ese beso 2022 como aquella vez que se casaron por la tele. 
También presenta a su nieto Dante y cantan Muchacha de Luna.
Mientras tanto, su amigo de toda la vida y socio Lalo Fransen maneja la batuta de la orquesta y toma la parada para que Ramón pueda cambiarse.
Lalo, otro ex Club del Clan, es ovacionado y se despacha con anécdotas de la Media Medalla y canta como si los años no hubiesen pasado. Después sigue con Oye niña y aparece Palito con cambio de look y empiezan las sorpresas.
Ricardo Montaner irrumpe en Sabor a nada y el Luna vuelve a vibrar.
Con Axel y su Celebra la Vida, la gente sigue delirando, pero esto no termina acá.
Entre el público está Roque Narvaja, Kevin Johansen y Juanse.
Ortega, festeja, agradece, habla de la vida, dice algunas cosas al pasar de lo que se ha dicho de él en estos días y agradece a su público fiel. Lo mismo dijo su esposa Evangelina,  antes de retirarse del escenario: Gracias por quererlo.
La impecable banda se suena todo. No falta nada, hay guitarras, trompetas, saxos, trombones, un coro de chicas que suena hermoso y una multitud que acompaña.
Como si todo esto fuese poco, Ramón invita a Juanse, sí el de los Ratones Paranoicos, el de MasterChef para las abuelas y abuelos que se ponen de pie y lo festejan bailando Popotitos 
La fiesta es de 2 horas, pasa volando y ahí está El Rey celebrando la vida y recordando quizá, cuando en ese mismo escenario cantó Sinatra. La vida le dió revancha. Y por algo fue.

                    Marcelo Oliveri

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